El Gobierno de Japón evalúa asignar unos 500.000 millones de yenes, equivalentes a cerca de €2,800 millones, para subsidiar electricidad y gas debido al encarecimiento energético provocado por la crisis en Medio Oriente, el debilitamiento del yen y las presiones inflacionarias sobre los hogares.
La medida forma parte de un presupuesto suplementario de aproximadamente 3 billones de yenes, unos 19.000 millones de dólares, que Tokio analiza para enfrentar presiones económicas vinculadas a la crisis en Medio Oriente, el debilitamiento del yen y el aumento de los costos de energía.
Según Reuters, los recursos se destinarían a subsidios de electricidad y gas a partir de julio. La primera ministra Sanae Takaichi ordenó preparar medidas contra la inflación, aunque el plan podría requerir nueva deuda. Analistas advierten que más gasto público podría presionar los precios y elevar dudas sobre la salud fiscal japonesa.

