La Guardia Revolucionaria de Irán ratificó el cierre indefinido del estrecho de Ormuz. La medida se mantendrá hasta que Estados Unidos cese sus ataques militares y el bloqueo naval contra el país.
Esta acción rompe la tregua provisional alcanzada semanas atrás y eleva la tensión en el golfo Pérsico.
El Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) intensificó sus bombardeos diurnos sobre baterías costeras y almacenes de misiles iraníes. Pese a que Teherán afirma controlar la vía, el presidente estadounidense Donald Trump asegura que el paso sigue abierto tras restablecer el cerco a los puertos iraníes.
Irán advirtió que el crudo de la región será «para todos o para nadie». Como represalia, ha lanzado drones y misiles contra bases norteamericanas en Kuwait, Baréin y Jordania. El bloqueo de esta ruta clave disparó el precio del petróleo Brent por encima de los 85 dólares.

