La propuesta de Grokipedia llegó acompañada de un mensaje directo: aspirar a “la verdad y nada más que la verdad”, según afirmó Elon Musk en X. Esa declaración toma un nuevo contexto tras la publicación de un estudio de Cornell Tech que examina cómo están construidas diversas entradas y qué fuentes utilizan. El análisis muestra que, junto a contenidos heredados casi literalmente de Wikipedia, existen artículos que recurren a fuentes catalogadas por instituciones académicas y organizaciones de verificación como espacios neonazis o sitios abiertamente conspirativos.
A primera vista, Grokipedia adopta una apariencia familiar: una página principal dominada por un buscador y artículos con encabezados y referencias. El funcionamiento interno, sin embargo, es mucho menos transparente. Los usuarios no disponemos de un sistema claro para sugerir cambios y, en la parte superior de algunas entradas, aparece la etiqueta “Revisado por Grok hace X semanas”, indicando una intervención del chatbot de IA sin detallar criterios ni responsables. En Wikipedia, el historial de ediciones es público y permite reconstruir cada modificación.
