La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos —NOAA, por sus siglas en inglés— prevé entre tres y seis huracanes durante la temporada ciclónica del océano Atlántico de 2026, que iniciará oficialmente el 1 de junio y se extenderá hasta el 30 de noviembre.
De acuerdo con el pronóstico divulgado este jueves 21 de mayo, la temporada podría estar por debajo de lo normal, con entre 8 y 14 tormentas con nombre. De ese total, entre 3 y 6 podrían convertirse en huracanes, mientras que entre 1 y 3 alcanzarían la categoría de huracán mayor, con vientos sostenidos de al menos 178 kilómetros por hora.
La NOAA atribuye este escenario a la probable formación de un episodio fuerte de El Niño, fenómeno climático que tiende a reducir la actividad ciclónica en el Atlántico al generar condiciones menos favorables para el desarrollo de tormentas tropicales.
Pese al pronóstico moderado, las autoridades meteorológicas estadounidenses llamaron a la población a mantener medidas de prevención, debido a que una sola tormenta puede provocar daños significativos en zonas costeras e interiores.
En una temporada promedio, según los registros climáticos de 1991 a 2020, el Atlántico registra 14 tormentas con nombre, 7 huracanes y 3 huracanes mayores. Para este año, la previsión se ubica por debajo de esos valores.
En Guatemala, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres informó que la temporada de huracanes del Atlántico comenzará el 1 de junio, mientras que la del Pacífico inició el 15 de mayo. Ambas temporadas se extenderán hasta el 30 de noviembre de 2026.
Aunque no todos los sistemas ciclónicos impactan directamente el país, sus efectos indirectos pueden generar lluvias intensas, crecidas de ríos, inundaciones y deslizamientos, principalmente en áreas vulnerables.

