El sector privado organizado expresó su oposición al incremento del salario mínimo decretado para 2026, argumentando falta de sustento técnico y riesgos para el empleo formal y la competitividad nacional.
El Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF) rechazó el aumento al salario mínimo para 2026, señalando que carece de respaldo técnico y afecta negativamente al empleo formal.
Según el comunicado, más de cinco millones de guatemaltecos ya laboran en la informalidad, y esta medida podría agravar la situación. También advierten que las MIPYMES serán las más perjudicadas, poniendo en riesgo su sostenibilidad.
CACIF pide una política salarial integral, alineada con la productividad y la competitividad, que reduzca la informalidad y fortalezca la generación de empleo formal en el país.
