Ocho días después del asesinato del alcalde de Masagua, Escuintla, Nelson Luciano Marroquín, la Policía Nacional Civil (PNC) y el Ministerio Público (MP) ejecutaron 12 allanamientos en busca de los sicarios.
Las diligencias incluyeron inspección, registro y secuestro de evidencia en la municipalidad, bajo reserva judicial. Se identificaron 14 personas y cuatro vehículos, además de incautar una escopeta, 13 celulares, dos DVR y documentos.
Los investigadores siguen dos hipótesis: una venganza personal y política por presunta traición, y conflictos financieros vinculados a adjudicación de contratos municipales.
Marroquín, electo por el partido Vamos para el período 2024-2028, se había distanciado de esa agrupación y mantenía conversaciones con otra organización política.
